
Cuenta una conocida leyenda que Robert Leroy Johnson vendió su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale, Misisipí, a cambio de interpretar el blues mejor que nadie.
¿Quién es capaz de vender su alma por el mejor talento? y ser recordado como un grande del área.

1 comentario:
Hay un cómic de Batman que habla sobre la trompeta del diablo... curiosamente, el tipo que la tocaba era un trompetista de jazz...
Saludos Rod
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